Después de una semana de mierda, decidí relajarme un poco y contraté a una puta. La putita era conocida en el ambiente como "La Viuda Negra" porque era una hija de mil putas que le hacía la vida imposible a sus clientes.
Cuando llegué a su departamento, me recibió con una sonrisa de yegua. Todo parecía normal hasta que me ofreció una birra. Sin dudarlo, la acepté y me senté en el sofá. Poco después, empecé a sentirme como el culo y mis sentidos se fueron a la mierda.
Lo siguiente que recuerdo es despertarme en una habitación oscura, atado y rodeado de putas. La Viuda Negra estaba entre ellas, mirándome con una cara de satisfacción que daban ganas de cagar. "Ahora te vamos a violar'' Dijo la muy hija de perra.
Me drogaron y me violaron. Cada una de las diez putas tomó su turno, aprovechándose de mi estado de mierda. Durante el acto, algunas de estas hijas de puta comenzaron a vomitar, creando un ambiente más asqueroso que el culo de una vaca. El olor a vómito y sudor impregnaba el aire, haciendo que me sintiera aún más desorientado y enfermo.
Mientras tanto, otras se meaban y cagaban en el piso, sin importarles el caos que estaban creando. El sonido de sus risas y burlas resonaba en mis oídos, mezclándose con el ruido de sus cuerpos moviéndose. Algunas se metían los dedos en el culo, sacando caca y tragándosela con una sonrisa perversa, como si fuera un juego retorcido.
La Viuda Negra, con una expresión de satisfacción sádica, se acercó y me obligó a comer de las cagadas que sus cómplices habían dejado en el suelo. "Esto te enseñará a no subestimarnos" susurró en mi oído, mientras forzaba mi boca a abrirse. Supongo que pasaron las horas y no había nada, lo unico que no se lograron llevar fue mi celular ya que no lo había llevado conmigo, se llevaron mis pertenencias y me dejaron en calzones con medias las muy hijas de perra. Nunca contraten prostitutas de poca monta.
Cuando llegué a su departamento, me recibió con una sonrisa de yegua. Todo parecía normal hasta que me ofreció una birra. Sin dudarlo, la acepté y me senté en el sofá. Poco después, empecé a sentirme como el culo y mis sentidos se fueron a la mierda.
Lo siguiente que recuerdo es despertarme en una habitación oscura, atado y rodeado de putas. La Viuda Negra estaba entre ellas, mirándome con una cara de satisfacción que daban ganas de cagar. "Ahora te vamos a violar'' Dijo la muy hija de perra.
Me drogaron y me violaron. Cada una de las diez putas tomó su turno, aprovechándose de mi estado de mierda. Durante el acto, algunas de estas hijas de puta comenzaron a vomitar, creando un ambiente más asqueroso que el culo de una vaca. El olor a vómito y sudor impregnaba el aire, haciendo que me sintiera aún más desorientado y enfermo.
Mientras tanto, otras se meaban y cagaban en el piso, sin importarles el caos que estaban creando. El sonido de sus risas y burlas resonaba en mis oídos, mezclándose con el ruido de sus cuerpos moviéndose. Algunas se metían los dedos en el culo, sacando caca y tragándosela con una sonrisa perversa, como si fuera un juego retorcido.
La Viuda Negra, con una expresión de satisfacción sádica, se acercó y me obligó a comer de las cagadas que sus cómplices habían dejado en el suelo. "Esto te enseñará a no subestimarnos" susurró en mi oído, mientras forzaba mi boca a abrirse. Supongo que pasaron las horas y no había nada, lo unico que no se lograron llevar fue mi celular ya que no lo había llevado conmigo, se llevaron mis pertenencias y me dejaron en calzones con medias las muy hijas de perra. Nunca contraten prostitutas de poca monta.