Planeo suicidarme. Los días no están contados; no tengo una fecha exacta, pero sé que lo haré muy pronto: en cuanto le dé un cierre justo a mis relaciones.
¿Cuál fue mi único conflicto, el estorbo que no me hacía ninguna lógica hasta hace poco, pero que deseaba? Cuidar de los demás y desaparecer sin decir nada, sin causar ninguna culpa, pues se quedarían con la versión de que estaré en algún lado, sano, haciendo mi vida; o ser visto y recordado, que aquellos sepan lo que fue de mí y de mi destino.
Todo era muy complicado, hasta hace muchas noches de reflexión. La solución es esta, y quiero compartirla con ustedes, pues comprendo que otros también desean morir y, además, ser aludidos aunque ya no estén.
“No es necesario un todo o nada. Ambas cosas aún pueden coexistir”. Para ser visto, deja huella con lo que haces. Para cuidar de los demás, actúa con respeto.
-Dar un cierre justo a tu existencia depende de tu huella.
-Lo que deja huella en la gente es lo ordinario.
No busques dañar; si hubo un error, pide disculpas o perdona. Da las gracias o un “de nada”.
-No pierdas el rumbo: cuando estés con alguien, enfócate en ser claro y respetuoso en ese momento.
-Una vez resuelto el presente, no infles la culpa, pues no tienes nada que pagar.
-Si algo sale mal, repara; pero si sale bien, sigue. No le des muchas vueltas ni le pongas adornos.
-Lo que compartes con los demás es importante; tus problemas son los de ellos. Entonces, no compartas tu dolor.
-Escucha, sé atento, sin hablar mucho de ti, sin mencionar nada de ti; pues de ti no va a haber nada, ya tienes tu destino decidido.
Una vez hecho eso, estás definitivamente preparado para cerrar tus relaciones; no debes nada a nadie. Entonces, el paso siguiente es agarrar el valor e intentar entrar en el sueño profundo, o entrar en un isekai.
¿Cuál fue mi único conflicto, el estorbo que no me hacía ninguna lógica hasta hace poco, pero que deseaba? Cuidar de los demás y desaparecer sin decir nada, sin causar ninguna culpa, pues se quedarían con la versión de que estaré en algún lado, sano, haciendo mi vida; o ser visto y recordado, que aquellos sepan lo que fue de mí y de mi destino.
Todo era muy complicado, hasta hace muchas noches de reflexión. La solución es esta, y quiero compartirla con ustedes, pues comprendo que otros también desean morir y, además, ser aludidos aunque ya no estén.
“No es necesario un todo o nada. Ambas cosas aún pueden coexistir”. Para ser visto, deja huella con lo que haces. Para cuidar de los demás, actúa con respeto.
-Dar un cierre justo a tu existencia depende de tu huella.
-Lo que deja huella en la gente es lo ordinario.
No busques dañar; si hubo un error, pide disculpas o perdona. Da las gracias o un “de nada”.
-No pierdas el rumbo: cuando estés con alguien, enfócate en ser claro y respetuoso en ese momento.
-Una vez resuelto el presente, no infles la culpa, pues no tienes nada que pagar.
-Si algo sale mal, repara; pero si sale bien, sigue. No le des muchas vueltas ni le pongas adornos.
-Lo que compartes con los demás es importante; tus problemas son los de ellos. Entonces, no compartas tu dolor.
-Escucha, sé atento, sin hablar mucho de ti, sin mencionar nada de ti; pues de ti no va a haber nada, ya tienes tu destino decidido.
Una vez hecho eso, estás definitivamente preparado para cerrar tus relaciones; no debes nada a nadie. Entonces, el paso siguiente es agarrar el valor e intentar entrar en el sueño profundo, o entrar en un isekai.